¿A qué altura está el cielo?

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Durante toda la historia de la humanidad ha surgido esta pregunta pero, en cada época se ha ido dando una respuesta diferente. Se han utilizado diversos métodos para conocer a qué altura está el cielo y otras muchas cuestiones relacionadas con el tema.

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Si te interesa el mundo de la astronomía y quieres conocer más sobre esta gran pregunta, puedes acceder a nuestro curso ¿A qué altura está el cielo?, donde te explicaremos con más detalle todo esto para que puedas entender con precisión a qué altura está el cielo y por qué hoy en día lo sabemos.

¿Cuánto hace que existe el universo?

Antes de profundizar en cada uno de los elementos que constituyen el universo, es interesante conocer cómo surgió y hace cuánto tiempo. Para ello, tomaremos como referencia la teoría del Bing Bang.

Según esta teoría, la materia era un elemento infinitamente pequeño y con una densidad abismal que, de un momento para otro, explotó. A partir de este estallido la materia se esparció en todas las direcciones y se creó el espacio y el tiempo. Esto dio lugar a la creación del que hoy conocemos como Universo. Según los expertos este fenómeno ocurrió hace ya 13.800 millones de años.

Esto se ha estudiado en profundidad pero hay una cuestión que los científicos no han logrado resolver: ¿El Universo seguirá expandiéndose continuamente o, por el contrario, llegará un momento en el que se vuelva a contraer?

La medida de la Tierra

Todas estas preguntas que se estaban planeando comenzaron a estudiarse en la Grecia Clásica, cuando algunos autores y pensadores decidieron calcular la dimensión de la Tierra y otros astros que les interesaban como la Luna y el Sol. Los estudios que realizaron tuvieron unas consecuencias muy importantes en la sociedad.

Eratóstenes, uno de los hombres más cultos y polifacéticos de aquella época, fue el primero en demostrar, tras varios estudios y experimentos, que la Tierra es esférica. Además, logró medir su diámetro y calcular su circunferencia. Los datos que aportó este pensador hoy en día se han especificado más gracias al avance de la sismología, ciencia que estudia las ondas sísmicas.

Actualmente, tenemos como dato que el diámetro de la Tierra mide 12.742 km.

Estos estudios despertaron curiosidad en ilustradores de la época moderna como Newton, Copérnico y Galileo, quienes decidieron seguir indagando sobre los planetas, dejando un poco de lado la Tierra como eje de la cuestión.

Fue entonces cuando definieron el Sol como eje central, al cual le rodeaban otros planetas. Descubrieron que la Tierra no es más que otro de los muchos planetas  que giran alrededor del Sol, negando así el geocentrismo.

La distancia a la Luna y el Sol

Fue Aristarco de Samos quien se propuso medir el tamaño del Sol y la Luna con un interés doble ya que, si conseguía determinar esto, sabría también a que distancia se encuentran ambos de la Tierra.

Tras mucho tiempo y esfuerzo lo consiguió pero, los resultados de sus estudios contienen muchos errores. El método que utilizó para estudiar esto fue perfecto pero los datos de los que partía, muy difíciles de medir, eran incorrectos.

Y llegó el Renacimiento: El tamaño del Sistema Solar

Durante el siglo XVI todas las áreas de conocimiento sufrieron una gran transformación y la astronomía no iba a ser menos. Durante estos años, los científicos profundizaron en los estudios sobre el funcionamiento del Sistema Solar, analizaron la luz, observaron las estrellas y descubrieron las órbitas de los planetas.

Fue entonces cuando la teoría geocéntrica fue sustituida por el sistema heliocéntrico, con el Sol en el centro. Además, durante el Renacimiento apareció el telescopio, lo cual dio lugar a que se construyera el primer observatorio astronómico en Kassel, Alemania.

Pero, a pesar de todos los descubrimientos de esta época, lo más relevante fue el cambio de mentalidad y actitud de los astrónomos. Comenzaron a apostar por la investigación y los experimentos y dejaron de lado las teorías de los griegos.

La crisis de principios del siglo XX: el empujón de Hubble.

Según fueron pasando los años, la relación entre filosofía y ciencia cambió y los científicos se profesionalizaron de manera estricta. Esto pasó con otras disciplinas y derivó en un distanciamiento entre ellas notable.

Este fue el mayor motivo de la crisis mecanicista de la época. Cada una de las ciencias seguía unas pautas de estudio distintas y autónomas, sin tener en cuenta las del resto.

A principios del siglo XX se pensaba que el Sol se encontraba en el centro de la Vía Láctea y que esta era la única que existía, siendo el resto del espacio un vacío infinito. Fue entonces cuando resurgieron creencias precopernianas y se comenzó a hablar de galaxias.

Durante este siglo la ciencia y la tecnología tuvieron un gran desarrollo (telescopios más grandes y precisos, nuevas técnicas científicas,etc.). No obstante, lo más relevante fue el descubrimiento que realizó Edwin Hobble.

El 19 de febrero de 1924, este científico demostró que la Vía Láctea no era la única galaxia y que había presencia de otras en el espacio.

El Universo observable

Es cierto que, hasta la actualidad, los científicos han realizado una gran cantidad de descubrimientos y, gracias a ellos, hemos conocido gran parte del Universo. Sin embargo, y a pesar de que las tecnologías y la ciencia avanzan a pasos agigantados, solo podemos ver una parte del Universo.

A esta parte se la llama Universo observable, tiene forma de esfera y colocamos la Tierra como punto central de mira, observando así todas las direcciones. El límite de este Universo observable se denomina horizonte de luz cósmica y en él se encuentran los elementos más lejanos que podemos divisar.

Actualmente los expertos de la NASA han puesto en órbita telescopios espaciales con el fin de explorar este Universo observable y gracias a ellos obtenemos mucha información y podemos seguir avanzando en estas cuestiones.

Está claro que todavía nos queda mucho por descubrir pero este es un proceso largo y para el que precisamos de expertos como los que nos anteceden que tengan la disciplina y la paciencia necesarias para lograr todo esto.

Nuevos estudios han comprobado que es probable que haya que renovar las teorías implantadas por antiguos científicos ya que nos permiten hacer frente a esta nueva realidad.

El universo se está expandiendo más rápido de lo previsto y todavía no se conoce la causa exacta aunque, existe una teoría principal que defiende la existencia de una “energía oscura” desconocida hasta ahora por la humanidad y que es el motivo de esta inesperada aceleración.

El objetivo actual de los estudiosos es conocer y poder definir de qué se compone esta “energía oscura”, como viaja por el espacio y por qué produce este incremento de velocidad en la expansión del Universo.

Recuerda que si te interesa el mundo de la astronomía y quieres conocer más sobre esta gran pregunta, puedes acceder a nuestro curso ¿A qué altura está el cielo?, donde te explicaremos con más detalle todo esto para que puedas entender con precisión a qué altura está el cielo y por qué hoy en día lo sabemos.

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