El Desafío
Durante décadas, el gran problema de las energías renovables ha sido el almacenamiento. Las placas solares generan electricidad que debe usarse al momento o guardarse en baterías costosas. Sin embargo, la naturaleza resolvió esto hace miles de millones de años: la fotosíntesis almacena la energía solar en enlaces químicos (biomasa). El reto de la ciencia era imitar este proceso para crear “combustibles solares”.
Si te interesa el mundo de la energía y la sostenibilidad, en Amautas tienes el curso: Hello Hydrogen!, Hidrógeno con H de Hoy, con Carmen Martínez Alonso.
A continuación podrás ver el primer capítulo del curso:
El Avance Técnico.
Científicos han perfeccionado dispositivos de células fotoelectroquímicas (PEC) que integran absorbedores de luz y electrocatálisis en un solo sistema. A diferencia de las placas de silicio, estos dispositivos se sumergen en agua. Al recibir luz solar, el dispositivo genera una carga que rompe la molécula de agua (H2O) separando el oxígeno del hidrógeno.
El hito reciente reside en la estabilidad de los materiales. Hasta ahora, los semiconductores se degradaban rápidamente al estar en contacto con el agua. El uso de capas protectoras de óxido de titanio de escala nanométrica ha permitido que estos dispositivos operen durante miles de horas con una eficiencia de conversión de energía solar a hidrógeno superior al 20%, superando con creces la eficiencia de la fotosíntesis natural (que suele ser menor al 1%).
¿Por qué cambia el mundo?
Este hidrógeno verde no necesita cables. Puede ser comprimido, transportado y quemado en motores de barcos o aviones sin emitir un solo gramo de CO2. Es la transición de una red eléctrica a una red de combustibles limpios.
Comentarios